GARFIO: EL TESTIGO DESPROTEGIDO Y LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO

Columnas

Sin duda la liberación de Javier Garfio ha sido una tremenda sacudida para el Gobierno del Estado, pues ha generado el reclamo popular que recae en el mandatario estatal Javier Corral, no sólo por ser el titular del Ejecutivo, sino porque ha sido él desde su campaña, quien ha incitado a que el enojo ciudadano por los actos de corrupción se convirtieran en rabia.  Prometió cárcel a los corruptos y al final "haya sido como haya sido" es un hecho que el ex edil está durmiendo en su casa (no sabemos si en la de los 30 millones u otra).  En la desesperación por justificar lo que legal y jurídicamente es correcto pero no así en la popularidad, han llegado incluso a incurrir en algunas "faltas" a la legalidad pues han hablado demás, tanto funcionarios del gobierno del Estado como del Poder Judicial y tal es el caso de su Presidente quien dijo que Javier Garfio se convirtió en un testigo protegido.  Y ¿dónde queda lo protegido? Digo, no hace falta ser abogado para entender que lo principal a resguardar es la identidad, lo que se dijo y en contra de quien se dijo (sobre todo si se pone en riesgo la vida).  Las declaraciones públicas darían para un iniciar juicio  y podría recaer responsabilidad en el estado por poner en riesgo al testigo, aunque después de los 7 meses en prisión, dudo mucho que Garfio tenga la mínima intención de hacerlo.